Lo que va cambiando

Sin duda alguna, este es un año de cambios. Resulta que con la apertura de los nuevos hospitales de Madrid, mi entorno laboral está sufriendo un cambio más que notable. Los que nos quedamos en nuestro puesto de trabajo sin cambiar, bien porque las circunstancias o porque uno mismo lo haya decidido, hemos empezado a notarlo hace un par de semanas. Compañeros con los que has pasado muchas horas, algunas estresantes, otras divertidas, tristes, enervantes (sí, la enfermería tiene un elenco de emociones todas comprimidas muy interesante, que ni el más trastornado con el trastorno bipolar, leñe!, que puede pasar de la risa más histriónica al llanto más amargo, pasando por un cabreo de tres pares de co…en cuestión de horas, pero hoy no quiero hablar de ese tema. No soy todavía del todo consciente que, un gran número de personas de mi planta se han ido y se irán en breve (genial, les digo, es lo mejor que podrías hacer, es toda una experiencia…) pero no puedo evitar sentirme egoísta, y pensar que todo va a cambiar porque todos se van, y que traerán a personas nuevas, y que será un tiempo de transición y, no siempre fácil. Entendedme, en cuestiones laborales, todos somos prescindibles, y es buenísimo cambiar, y más en mi profesión y que algunos de mis fieles lectores comparten conmigo, pero es muy duro un cambio tan radical y tan grande. Normalmente notas cuando se va un compañero, pero en este caso se van unos seis (y cuando salgan los traslados internos de los fijos, ni os cuento la movilización que va a haber en mi querida planta 14).

Seguro que acabamos adaptándonos, y conoceremos a personas estupendas, y que también te aportan su experiencia de otros servicios y vivencias, que no sólo existe tu planta y TU trabajo, que no somos el ombligo del mundo (defecto muy común entre los sanitarios….somos como los gatos, territoriales y ariscos hasta que nos acostumbramos a nuevos miembros) pero no puedo evitar en pensar en la gente que echaré y que ya echo de menos, en especial a Maite, que lloré el último día que trabajó como una Magdalena (¿véis lo mal que andamos?). Me alegro mucho por ella, pero me da rabia no verla tan a menudo.

Qué más os puedo decir, que la vida son cambios, pero a veces no da tiempo a asumirlos.

P.D: Sigo (a día de hoy, muy fuerte) asumiendo que vivo en Madrid y que puedo ir andando a Nuevos Ministerios, así que imaginad lo que me queda para la adaptación del currele…

Le dedico este post a mi compañera Maite, a la que he aprendido a apreciar y a querer poco a poco, y lo que más siento de todo es, que cuando estábamos cogiendo mucha más confianza, va y se pira al Hospital de Norte…Cuídate mucho. Ya te echamos de menos en esos momentos tan “guays”de tener 10o ingresos en una tarde, jejej. Hasta pronto guapa.

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1 comentario

Archivado bajo escribo lo primero que se me ocurre ¿vale?, Job is funny!, penita, Porque yo lo valgo!

Una respuesta a “Lo que va cambiando

  1. Olguis

    Animo… nunca sabes lo bueno que aún te depara la vida….

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